Cardiotocografía: el diagnóstico que monitorea los latidos del corazón del feto

Cardiotocografía: el diagnóstico que monitorea los latidos del corazón del feto

La cardiotocografia es un examen de monitorización cardíaca fundamental del feto. La gestante se somete a este examen cerca de la fecha prevista del parto para poder manejar mejor la última etapa del embarazo y garantizar el bienestar del feto.

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    ¿Para qué se utiliza la cardiotocografía?

    La cardiotocografía le permite Controle la frecuencia cardíaca fetal y las contracciones uterinas. La frecuencia cardíaca fetal normalmente varía entre 120 y 160 latidos por minuto. Cerca del nacimiento, la frecuencia cardíaca tiende a disminuir, llegando a 110 latidos por minuto. Este examen permite monitorear el número de pulsaciones, aceleraciones y desaceleraciones con la siguiente posibilidad de excluir patologías como bradicardia o taquicardia, que podrían afectar al feto si los latidos están por debajo o por encima de los límites permitidos.

    Se realiza cerca del nacimiento, aproximadamente a partir de la semana 38, para poder controlar el estado del bebé y las contracciones uterinas en preparación para el parto. Su ejecución también es fundamental en el caso de crecimiento fetal reducido o si la futura madre tiene padecimientos particulares, como diabetes gestacional o hipertensión durante el embarazo. En estos casos, el examen se realiza antes de la semana 38.

    La cardiotocografía también puede ser útil durante el parto: se utiliza para controlar la salud del bebé y el nivel de estrés inducido por las contracciones. También sirve para prevenir posibles complicaciones como la hipoxia, que requeriría una cesárea.

    Un paciente puede someterse a una cardiotocografía incluso cuando va más allá de la semana 40 de gestación; el examen permite comprobar el estado de la placenta y su correcto funcionamiento y en consecuencia el correcto crecimiento del bebé.

    Cardiotocografía
    Fuente: web

    ¿Cómo se realiza la cardiotocografía?

    La cardiotocografía se realiza a través de un equipo, denominado cardiotocógrafo, que consta de una caja central y dos sondas que se colocan en el abdomen del paciente. Se coloca una sonda en el punto donde la percepción de la actividad cardíaca fetal es mayor, el instrumento utilizado hace uso de ultrasonido para detección de golpes.
    La segunda sonda se coloca en la parte inferior del abdomen correspondiente a la parte inferior del útero y mediante un sistema de el cambio de presión revelará el contracciones uterinas. Ambas sondas se colocan en el abdomen y se mantienen en su lugar mediante bandas elásticas.

    El examen es absolutamente libre de riesgos, tanto para el feto como para la futura madre. Dura alrededor de 30 a 60 minutos y se puede extender si el bebé está durmiendo.

    Gracias a un amplificador interno, las pulsaciones del bebé se pueden escuchar directamente durante la cardiotocografía, lo que la convierte en un momento conmovedor y emocionante para ambos futuros padres.

    Los resultados de la cardiotocografía.

    resultados de cardiotocografía
    web

    Los datos detectados por las sondas se envían a la caja central que procesa un rastreado impreso en papel y / o video. Después de unos 20 minutos de pista, se graba lo siguiente:

    • La línea de frecuencia cardíaca básica
    • La variabilidad es la diferencia entre la frecuencia cardíaca mínima y máxima.
    • La presencia de aceleraciones
    • La presencia de desaceleraciones
    • Los movimientos fetales activos o los percibidos por la gestante

    A partir del análisis de estos factores se pueden identificar cuatro tipos diferentes de pistas:

    • Tipo A: trayecto ligeramente variable sin aceleraciones, puede significar una patología.
    • Tipo B: trazo variable con aceleraciones y movimientos fetales.
    • Tipo C: trazado variable sin movimientos fetales.
    • Tipo D: ruta muy variable de difícil interpretación.

    La elaboración de la traza y la consecuente redacción del informe, si bien hoy en día puede estar respaldada por diversos software, en todo caso queda a cargo de un médico especialista, que sabrá tomar las consecuencias adecuadas en función del resultado de la cardiotocografía.

    La cardiotocografía es un examen indispensable: como sugiere el portal Medicitalia, la monitorización cardíaca se debe realizar semanalmente desde la semana 36 de gestación hasta el momento del parto. Un diagnóstico que tiene como objetivo comprobar la evolución del embarazo durante la última fase, una de las más delicadas y sobrecargadas de estrés y ansiedad. Cualquier cambio no programado en el monitoreo activará medidas de seguridad y precaución para permitir el nacimiento de un niño sano en cualquier caso.

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