¿Cansancio e irritabilidad? Quizás sea una deficiencia de magnesio: causas y tratamientos

¿Cansancio e irritabilidad? Quizás sea una deficiencia de magnesio: causas y tratamientos

En lenguaje médico, el deficiencia de magnesio en la sangre toma el nombre específico de hipomagnesemia.

Suele provocar diversas dolencias más o menos leves, pero no debemos olvidar que, en los casos más graves, también puede ser más peligrosa. De hecho, se considera una posible causa de la aparición de arritmias cardíacas graves.

La ingesta diaria de magnesio va dai 150 a 500 miligramos por día, dependiendo del peso corporal y la edad del sujeto y es muy importante. De hecho, regula más de 300 reacciones químicas en nuestro cuerpo, influye en la presión arterial, el metabolismo y las funciones del sistema inmunológico. Además, cuando su cantidad no es suficiente, la glucosa no se transforma en energía y el organismo se debilita.

De hecho, uno de los síntomas más comunes de la deficiencia de magnesio es precisamente el fatiga.

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    Deficiencia de magnesio: causas

    La deficiencia de magnesio puede deberse a varios factores. La deficiencia se encuentra muy a menudo en alcohólicos crónicos, no solo por una ingesta reducida, sino también por la excreción renal excesiva inducida por el etanol. También es común en casos de ayuno prolongado y en personas con enfermedad de la tiroides. Algunos medicamentos (por ejemplo, diuréticos y laxantes) también afectan negativamente, pero incluso una actividad deportiva demasiado intensa puede causar una pérdida excesiva de magnesio. La deficiencia también surge en el caso de diarrea y vómitos frecuentes y constantes.

    La insuficiencia renal, el estrés y los trastornos de la tiroides pueden causar pérdidas graves de magnesio. Lo mismo ocurre con la pancreatitis, la esteatorrea, la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, la enfermedad celíaca, todas las cuales están relacionadas con una absorción intestinal alterada.

    Deficiencia de magnesio: síntomas y quejas

    yo síntomas por deficiencia de magnesio son bastante variadas y pueden incluir: confusión mental, cambios de humor, fatiga, temblores, arritmias cardíacas, hipertensión arterial, espasmos musculares y calambres. Estos últimos se deben a un endurecimiento del tejido muscular como consecuencia de la deficiencia. La ingesta adecuada, por otro lado, mantiene los músculos relajados.

    En mujeres en edad fértil, la deficiencia de magnesio se ha asociado con síndrome premenstrual: los valores de estrógeno y progesterona aumentan y los valores de magnesio se reducen. No es sorprendente que el chocolate negro contenga dosis considerables. De hecho, investigadores del Instituto Nacional de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (Túnez) realizaron un estudio publicado en la revista Annals of Endocrinology y retomado por el Daily Mail. Encontraron que antes del ciclo menstrual la revolución hormonal genera una serie de antojos que llevan a la mujer a tener que consumir unas 500 calorías más de lo habitual. La más común es la del chocolate que, por tanto, en correspondencia con el acercamiento del ciclo menstrual, podría ser precisamente una forma del organismo de compensar la falta de magnesio.

    La deficiencia de magnesio también afecta negativamente huesos. El magnesio, de hecho, es importante para asimilar la vitamina D que, a su vez, activa la absorción de calcio. Este último se ve comprometido y los huesos son más frágiles si las reservas de magnesio no son las adecuadas para que la calcitonina funcione. Esta hormona se encarga de extraer el calcio de los músculos y almacenarlo en los huesos.

    Deficiencia de magnesio: cura

    deficiencia de magnesio
    Fuente: iStock

    Se puede usar un análisis completo de sangre y orina para identificar una deficiencia de magnesio (difícil en sus formas más leves).

    En presencia de esta deficiencia, el magnesio se puede administrar por vía oral a través de suplementos que contiene una o más sales. Los orgánicos se absorben mejor en el intestino: gluconato, aspartato, piruvato, malato, citrato, pidolato, lactato, orotato. Una dosis excesiva puede provocar un efecto laxante.

    El magnesio también se puede complementar prestando especial atención a la nutrición. Alimentos los que son ricos en ellos son: cereales integrales, cacahuetes, cacao, plátanos, dátiles. Y nuevamente: legumbres, nueces, higos secos, vegetales de hojas verdes. Por el contrario, tanto la cafeína como el azúcar reducen los niveles de minerales contenidos en el organismo, cuyo consumo diario debería ser limitado. El estrés hace lo mismo.

    Solo cuando existe un déficit severo se debe utilizar la administración de sulfato de magnesio. vía intramuscular.

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