"Ama de casa", "Cerda". Esas ofensas sexistas contra las mujeres que hablan de política

"Ama de casa", "Cerda". Esas ofensas sexistas contra las mujeres que hablan de política

Te aconsejo que vayas y seas ama de casa dado tu cociente de inteligencia.

Chupar, chupar.

Eres una cerda.

Estos, lamentablemente, son solo el √ļltimo de los muchos ejemplos de sexismo y discriminaci√≥n que casi a diario toda mujer que se adentra en el complejo mundo del debate pol√≠tico se encuentra teniendo que enfrentar, sin importar si es la misma a la que pertenece o quiere hablar de ella con plenos derechos, solo por el placer de expresar una opini√≥n sobre un tema que le preocupa especialmente. Porque al final, quieres cuotas rosas y esca√Īos reservados en el Parlamento, la pol√≠tica es siempre y todav√≠a para los hombres. Al menos seg√ļn ellos, quienes escriben a las mujeres que tienen la osad√≠a de expresar una opini√≥n diferente con frases como estas (y que no siempre son solo hombres, demostrando que el machismo es un "vicio" que algunas mujeres no desprecian).

Esto es lo que le sucedió, por ejemplo, a Alice Moggi, concejal de Políticas Sociales de la Municipalidad de Pavía que criticó el decreto de seguridad, que, entre muchos otros, también se abordó que "ve y sé ama de casa" con una asociación, no tan implícita, entre IQ y ama de casa , por la voluntad manifiestamente despectiva y ofensiva que, acertando muy bien en esto en su propósito, supo no insultar al sujeto al que iba dirigido - ya que siendo ama de casa no hay nada de malo, y esto es obvio a cualquier mente mínimamente inteligente, pero a toda una categoría.

No hace falta decir que no hay nada humillante, degradante o perjudicial para la dignidad personal en ser ama de casa, que la elección de cuidar una casa y una familia es tan respetable como la de ser mujer de carrera. Lo que, por tanto, sugiere "ir y ser ama de casa" para ofender no denota nada más, si no el inmenso límite mental del escritor.

Este comentario, además de insensato, también es fuertemente sexista, como tantos otros que en estas ocasiones llueven en los tablones de anuncios sociales como tormentas, muchas veces aderezadas con mal regusto vulgar. El problema es que quienes ofenden de esta manera consideran que su ansia de sexismo está de alguna manera legitimada, dado que aquellos que deberían colocarse por encima de esas diatribas de la arena medieval, en cambio, se lanzan de cabeza a ella, incapaces de resistir la llamada de los gustos. en las redes sociales.

Porque incluso si el Viceprimer Ministro, Ministro del Interior, Matteo Salvini no encuentra mejor respuesta a Pamela Anderson, preocupado por el regreso de Italia a tiempos oscuros, qué sardónico

Te prefer√≠ en traje de ba√Īo

Por eso no hace falta decir que quienes tienen menos poder medi√°tico, menos visibilidad, a veces incluso menos cultura, no pueden salir del limbo en el que viven, y de la creencia de que los temas reservados a las mujeres son ollas, recetas, trucos y servicios sexuales.

Estoy muy preocupado por algunas tendencias italianas que me recuerdan la década de 1930. El tuit de Pamela Anderson sobre la situación política italiana.

Mara Carfagna, recientemente blanco de delitos igualmente graves, tambi√©n es consciente de ello, nuevamente por haber criticado el recorte de fondos para los hu√©rfanos del feminicidio y m√°s a√ļn Laura Boldrini, que en los √ļltimos a√Īos ha acumulado monta√Īas de comentarios vulgares y sexistas, a partir de esa yuxtaposici√≥n p√ļblica a un mu√Īeco inflable, implementada, no hace falta ni decirlo, siempre de Salvini.

Entonces quizás lo que necesitamos no son las cuotas rosas, que solo dan la ilusión de tener esa paridad en la política que, por otro lado, todavía falta a nivel conceptual; tal vez lo que necesitamos es aprender que una mujer tiene derecho a decir lo que piensa sobre la situación política de su país aunque haya sido modelo, aunque haya sido actriz, aunque sea ama de casa, sin recibir comentarios en respuesta quien, para criticarla, no encuentra nada mejor que apelar a ella "siendo mujer".

Y no se trata de estar en un bando político y no en otro (estos delitos ciertamente no son exclusivos de la derecha) sino de tomar conciencia, como mujeres (pero también como ciudadanas, independientemente del sexo) de que tales El nivel de debate no puede ser normal, no puede volverse banal ni es aceptable que sea perpetrado a nivel institucional por quienes deben representar al civilización sí mismo.

En la galería algunos de estos deplorables comentarios.

"Ama de casa", "Cerda".  Esas ofensas sexistas contra las mujeres que hablan de política

facebook @matteo salvini

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