Aborto en el trabajo: cuando el precio de la discriminación mata vidas

Aborto en el trabajo: cuando el precio de la discriminación mata vidas

Hasta ahora, el tema de la discriminaci√≥n femenina en el lugar de trabajo siempre ha tenido que ver con la desigualdad salarial, las dificultades para acceder a puestos directivos y, en general, para hacer carrera, o las inc√≥modas preguntas de la entrevista de la serie ‚Äú¬ŅEst√°s casada? ¬ŅTiene la intenci√≥n de tener hijos? ‚ÄĚ.

En definitiva, el hecho de que las mujeres se mantengan a menudo, y m√°s o menos voluntariamente, un escal√≥n por debajo de sus colegas masculinos desde el punto de vista profesional es un secreto de Pulcinella que aclara inequ√≠vocamente cu√°nto, en algunos aspectos, "igualdad" est√° lejos de lograrse, y que esto √ļltimo no es solo un eslogan feminista estereotipado, sino una necesidad que muchas veces pasa desapercibida.

En algunos almacenes estadounidenses, sin embargo, las mujeres están atravesando una situación atroz que literalmente pone en peligro sus vidas; Así se desprende de un artículo del New York Times, que realizó una investigación verdaderamente en profundidad no solo sobre las condiciones laborales de estas mujeres, sino sobre todo sobre las increíbles consecuencias que tienen en sus vidas sus ajustados ritmos de trabajo y órdenes muy rígidas.

El reportaje del c√©lebre diario estadounidense se refiere a un almac√©n de Verizon, en Memphis, especializado en telefon√≠a y accesorios tecnol√≥gicos, en el que un n√ļmero bastante considerable de mujeres abortan precisamente por las p√©simas condiciones laborales a las que fueron sometidas.

Dentro del almacén, de hecho, los trabajadores organizan y embalan cajas que a menudo pueden llegar a pesar hasta 20 kilos. No hay aire acondicionado y la gente se desmaya con frecuencia porque las temperaturas pueden superar los 100 grados.

Todas las mujeres que abortaron hab√≠an pedido cargas de trabajo m√°s livianas, portando certificados m√©dicos que acrediten el estado de riesgo y por lo tanto la necesidad de trabajar cada vez menos. Pero a√ļn, sus supervisores rechazaron las cartas y solicitudes.

los New York Times ha revisado numerosos documentos p√ļblicos relacionados con casos de discriminaci√≥n durante el embarazo que han dado lugar a aborto espont√°neo, parto prematuro e incluso muerte, despu√©s de que los empleadores ignoraran sus repetidos pedidos de ayuda.

Y lo que realmente nos deja perplejos es que los superiores, negando esta posibilidad, se mueven y operan en un marco que es absolutamente legal.

Aunque inquietante e insensible, la negativa a aceptar solicitudes de condiciones de trabajo m√°s livianas por parte de mujeres embarazadas es legal bajo la ley federal; la √ļnica disposici√≥n legal al respecto es la Ley de discriminaci√≥n por embarazo, solo cuatro p√°rrafos y 40 a√Īos, pero que actualmente sigue siendo la √ļnica regulaci√≥n federal destinada a proteger a las mujeres embarazadas en el lugar de trabajo, que establece que una empresa solo debe aceptar solicitudes de trabajadoras embarazadas si se hace lo mismo para otros empleados que tienen situaciones "similares en su capacidad o incapacidad para trabajar". En otras palabras, si nadie tiene derecho a un descanso, tampoco las mujeres embarazadas. Lo absurdo de esta afirmaci√≥n viene por s√≠ solo, porque someter a un cuerpo que ya est√° bajo estr√©s debido al embarazo a un esfuerzo f√≠sico considerable es imprudente y no tiene en cuenta en absoluto los riesgos que se pueden correr. C√≥mo, de hecho, poner en peligro la propia vida o la de un hijo.

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    La historia de Erica

    La embarazada Erica Hayes, una noche de enero de 2014, después de ocho horas de levantar pesas, vio sus jeans literalmente empapados en sangre.

    Ten√≠a 23 a√Īos y estaba en el segundo trimestre de su primer embarazo. Hab√≠a pasado la mayor parte de la semana levantando las cajas m√°s grandes del almac√©n de una cinta transportadora a otra. Desde que se enter√≥ de que estaba embarazada, le hab√≠a pedido a su supervisor que la dejara trabajar con cajas m√°s livianas, pero su jefe le dijo repetidamente que no.

    Ese d√≠a se desmay√≥ al salir del ba√Īo. El ni√Īo que crec√≠a dentro de ella, el que secretamente esperaba que fuera un ni√Īo, se hab√≠a ido.

    ‚ÄúFue lo peor que he experimentado en mi vida‚ÄĚ, dijo Erica; Otras tres mujeres en el mismo almac√©n tuvieron abortos espont√°neos ese mismo a√Īo, cuando el almac√©n era propiedad de un contratista llamado New Breed Logistics. Incluso despu√©s de la compra por parte de una empresa m√°s grande, XPO Logistics, que actualmente es propietaria de la planta de Verizon, la situaci√≥n no ha cambiado y otra mujer muri√≥ en agosto. Ceeadria Walker.

    Todas las mujeres habían pedido tareas más ligeras. Tres manifestaron que habían llevado los certificados de sus médicos a la documentación de la solicitud, en la que se redactó la recomendación de dar menos cargas laborales y viajes más cortos. Dijeron que los supervisores simplemente ignoraron las cartas.

    ¬ŅQu√© es a√ļn m√°s absurdo, si es posible, de la historia de Erica? Desmayado en el ba√Īo, tuvo que ser transportada al hospital en una ambulancia, que el supervisor le atribuy√≥ en un billete de $ 300. Ella nunca pag√≥ la cuenta.

    No solo existe Erica

    Fuente: web

    Como se mencion√≥, por terrible que sea leer historias como la de Erica, el aborto espont√°neo no es el √ļnico riesgo que pueden enfrentar las mujeres en almacenes de este tipo, sometidas a reg√≠menes de trabajo extremos y angustiosos. Linda Neal, una mujer de 58 a√Īos, por ejemplo, muri√≥ de un infarto despu√©s de quejarse repetidamente de sentirse mal. Otros empleados afirmaron, en Facebook y en entrevistas, que los supervisores los obligaron a continuar trabajando mientras el cuerpo de la mujer permanec√≠a inm√≥vil en el piso del almac√©n.

    En un comunicado enviado al New York Times, un portavoz de XPO, Erin Kurtz, aclar√≥ que la empresa permiti√≥ a los trabajadores salir del edificio el d√≠a que muri√≥ Neal, poniendo la responsabilidad de difundir noticias falsas sobre Teamsters, un grupo que busca adquirir el almac√©n. Kurtz tambi√©n dijo: "Estamos sorprendidos por las acusaciones de conducta que preceden a la adquisici√≥n de la instalaci√≥n de Memphis por XPO o que no fueron informadas a la gerencia despu√©s de la adquisici√≥n en 2014", y que las acusaciones "son infundadas, completas de inexactitudes y no reflejan la forma en que opera la instalaci√≥n de Memphis ‚ÄĚ.

    Seg√ļn la gu√≠a cl√≠nica publicada recientemente por laColegio Americano de Obstetras y Ginec√≥logos, existe un "riesgo peque√Īo o modesto de aborto espont√°neo" para los trabajadores que hacen un esfuerzo o tienen que levantar pesas, especialmente si el embarazo es de alto riesgo. "Cuando los empleadores ignoran estas recomendaciones m√©dicas, est√°n potencialmente poniendo en peligro la salud de los pacientes", dijo a The Times la Dra. Rebecca Jackson, jefa de obstetricia y ginecolog√≠a del Hospital General de San Francisco.

    La ley italiana

    En Italia, la disposición legislativa protege a las mujeres en situación de riesgo de embarazo al conceder la licencia de maternidad antes de lo previsto "canónicamente": la legislación de referencia es la decreto legislativo 151/2001, el Texto consolidado sobre maternidad y paternidad.

    Por supuesto, la maternidad anticipada se concede previa presentaci√≥n del certificado m√©dico, que ser√° enviado, junto con el resto de la documentaci√≥n, al Servicio de Inspecci√≥n de la Direcci√≥n Provincial de Trabajo (DPL) de su territorio. Los casos previstos por la ley para los que se puede solicitar la maternidad precoz se refieren, por ejemplo, a los asalariados o aut√≥nomos en el caso de complicaciones graves del embarazo o formas morbosas preexistentes que pueden agravarse durante el embarazo; en caso de que las condiciones laborales o ambientales puedan comprometer la salud de la mujer o el ni√Īo; trabajadores involucrados en el transporte y levantamiento de pesas, en trabajos peligrosos, agotadores y poco saludables, que no pueden ser reempleados y transferidos a otras ocupaciones.

    En caso de trabajo peligroso, el Servicio de Inspecci√≥n puede ampliar la baja por maternidad hasta siete meses despu√©s de dar a luz, y hay un real lista de trabajos peligrosos, fatigoso e insalubre, contenido en el art√≠culo 5 del decreto del Presidente de la Rep√ļblica de 25 de noviembre de 1976, n. 1026, anexo de Texto consolidado sobre maternidad (Decreto Legislativo 151/2001), sujeto a actualizaciones.

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