5 cosas que todo el mundo sabe (pero no quiere decir) sobre los regalos de Navidad

5 cosas que todo el mundo sabe (pero no quiere decir) sobre los regalos de Navidad

yo Regalos de Navidad son sagrados. Lástima que cada uno de nosotros viva a merced de la dilación. El "entonces lo hago" es nuestro mantra y el aplazamiento constante de compromisos y encargos es nuestra filosofía. Sí, incluso cuando se trata de regalos. Y sí, incluso cuando el almuerzo de Navidad está a la vuelta de la esquina. En realidad, el aplazamiento constante se vuelve muy complicado durante las vacaciones, porque el tema de los regalos trae aparejadas complicaciones de no poca importancia.

Levante la mano si no vive este momento con una ansiedad aguda. Dar regalos es estresante, y de hecho el ambiente navideño que sentimos en el aire no es de alegría, sino fruto de la ansiedad colectiva que genera la búsqueda simultánea (y compulsiva) de regalos que probablemente acabarán en el fondo de un cajón.

Y si dar regalos crea Pánico navideño también generalizado recibirlos no es que sea superado: fingir, año tras año, entusiasmo porotro par de calcetines navideños que encontremos debajo del árbol pondría en dificultades incluso al actor más experimentado.

Dejando de lado la procrastinación, la ansiedad y las habilidades de actuación, este Navidad 2020 será un poco diferente: ¡el Coronavirus ha complicado mucho las cosas y tendremos que trabajar más duro que otros años para organizar mejor las compras! No nos juntemos todos en las tiendas, pero quizás ayudemos a los pequeños comerciantes comprando en su tienda en línea.

No cabe duda de que los obsequios son un auténtico fastidio, pero sobre todo este año pueden serlo buena oportunidad para hacer sentir nuestra cercanía (incluso desde la distancia) a quienes nos aman, apoyando -no hace falta decirlo- también a la economía.

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